Como pollo sin cabeza

Artículo publicado en ABC

Con ocasión del debate sobre la gestión de la crisis sanitaria y sus efectos que tuvo lugar en el Parlament a principios de Julio, advertimos al President Torra que, la declaración del estado de alarma le había ido como anillo al dedo.

Efectivamente, el estado de alarma supuso trasladar la responsabilidad de una parte de las grandes decisiones que se debían tomar al Gobierno de España, lo que dejaba al de la Generalitat en su ambiente ideal, que es el de crítica constante a todas las decisiones que se tomaban, como argumento ideal para justificar la independencia. La máxima expresión de este hilo argumental fue la mezquina afirmación de que con la independencia habrían menos fallecidos en Catalunya, pero no el único, la hemeroteca de los últimos meses es testigo de numerosas contradicciones entre lo que se exigía y lo que se hacía.

Siendo cierto que las decisiones del Gobierno de España no ayudaban demasiado, la sensación fue que el Govern, actuaba descoordinadamente, como “pollo sin cabeza” tuve la oportunidad de verbalizar en aquel Pleno, pero el problema es que esa sensación persiste aún a día de hoy.

El Govern, que según su propio President “no tiene recorrido político” sigue intentando hacer ver que gobierna, pero la realidad es otra: los de JxC peleándose entre ellos por ir en una u otra candidatura, y a la vez polemizando con ERC para ver quién gana a quien, mientras el President organiza aquelarres contra la monarquía –esto sí que les une- en los que empieza pidiendo la abdicación del Rey, y termina pidiendo el cese del Secretario General del Parlament.

Mientras todo esto ocurre, la Conselleria de Educación hace sus previsiones para el nuevo curso, y la Conselleria de Salud discrepa abiertamente de las medidas anunciadas, pero claro lo importante es el Rey y el Secretario General del Parlament: como pollo sin cabeza.

Es importante terminar con este desgobierno con elecciones, pero no para ver qué independentistas nos gobiernan, sino para terminar con los gobiernos independentistas y frenar la decadencia en la que tienen sumida a los catalanes.

Libertad condicionada

Artículo publicado en ABC

En los últimos meses venimos reiterando la deriva ideológica del Govern de la Generalitat, presidida por los post convergentes, pero dirigida por principios propios de la izquierda más radical que le sustenta. A los ataques a la libertad de educación a través del ataque a la escuela concertada, al ataque al ahorro de las familias a través del impuesto de sucesiones, al ataque al derecho a la propiedad concediendo derechos a ocupas,  se añade ahora el ataque a la libertad de fijación de precios del alquiler de viviendas.

Coincidimos en qué unos de los efectos de la crisis económica y financiera de 2008 ha sido desviar la demanda de propiedad hacia la vivienda de alquiler, y que ha tensionado el mercado empujando los precios de alquiler al alza, en muchas ocasiones, desproporcionados. Ante ésta situación, el Partido Popular, apostamos por ejercer las competencias autonómicas en materia de vivienda, lo que significa invertir en vivienda de alquiler para incrementar la oferta e incidir sobre el precio de alquiler.

Intentar regular artificialmente el precio del alquiler, puede tener efectos diversos: reducción de la oferta por ser el precio inferior a la expectativa; reducción de la inversión en mantenimiento y rehabilitación de las viviendas lo que empeora sus condiciones de habitabilidad; incluso finalmente puede generar un mercado oculto de alquileres para burlar la ley. En conclusión que los efectos finales de la medida pueden ser incluso contrarios al objetivo que persigue la limitación de las rentas de alquiler.

La escasez de vivienda de alquiler social es una realidad, sólo hace falta ver la disponibilidad en algunas ciudades: en Paris el 22%, en Berlin el 30%, en Londres el 24% o en Nueva York el 41%. Cifras que contrastan con Barcelona, que apenas alcanza el 1%. Pero parece ser que, ejercer las competencias en vivienda, no es cosa de éste Govern y lo suyo es intentar ejercer competencias de otras administraciones, como lo es la regulación de las rentas de alquiler.

Sin duda que, la influencia de la izquierda radical, en el Govern de la Generalitat de Catalunya no solo alimenta el secesionismo sino que nos tiene a los catalanes en un estado de libertad condicionada a los caprichos de unos gobernantes incompetentes para abordar los problemas que sufrimos.

Propiedad Vs Vivienda

Artículo publicado en ABC

Ante la evidente problemática social suscitada con la vivienda desde la crisis financiera de 2008, los populismos, tanto ideológicos como identitarios, han intentado, no solo contraponer el derecho a la propiedad con el derecho a la vivienda, sino que han intentado legislar para que el derecho a la vivienda tenga supremacía sobre el derecho a la propiedad.

Este es el caso de los últimos decretos ley de vivienda de la Generalitat de Catalunya, que reconoce incluso derechos a la ocupación ilegal de viviendas, derechos que no tienen aquellas 140.000 familias que esperan pacientemente en el registro de solicitantes de vivienda de protección social, al margen de los efectos perniciosos que genera al alimentar las mafias que aprovechan la ingenuidad social –o no- del populista venido a legislador.

Alguien podrá argumentar, incluso jurídicamente, que el derecho a la propiedad privada tiene un tratamiento en la Constitución superior al derecho a la vivienda digna, puede ser un argumento, pero no nos sirve. De lo que se trata no es de contraponer un derecho a otro, ni de dar supremacía a uno sobre el otro, ambos derechos deben ser compatibles y es responsabilidad del legislador hacerlos compatibles.

La defensa de la propiedad no sólo es compatible con el derecho a la vivienda digna sino que es complementaria: muchos ciudadanos han elegido la propiedad para hacer efectivo su derecho a la vivienda, otros, que pueden no tener esa capacidad deben tener el amparo de los poderes públicos para hacerlo efectivo, pero nunca a costa de los otros.

Si bien el derecho a la propiedad debe ser respetado en la actuación de las administraciones, el derecho a la vivienda digna goza de un mandato constitucional: “los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo éste derecho”. Es pues, la Generalitat la que debe tomar las medidas necesarias para hacer efectivo ese derecho. Y es precisamente cuando recurren a menospreciar otros derechos, cuando más en evidencia quedan por el fracaso de sus políticas de vivienda. Por estos motivos era imprescindible el recurso presentado al Tribunal Constitucional, casi tanto como cambiar de Gobiernos.

Proposta per rebaixar l’impost de successions

En plena crisi de la Covid 19 amb milers de morts, al Govern no se li acut rés millor que incrementar l’impost de successions. El Partit Popular hem presentat una Proposició de LLei per reduir a la mínima expressió aquest impost injust:

Segona intervenció:

A contracorrent

EL Govern aprova un Decret Llei que preveu limitar l’ús de les fiances de locals comercials per injectar liquiditat a les empreses, tot just el contrari del que diuen que fan i el contrari del que fa falta.

Competencias e incompetencia

Artículo publicado en ABC

Suele ser habitual en el relato nacionalista desviar la atención de lo prioritario hacia lo secundario introduciendo el debate sobre la titularidad de las competencias en vez de intentar ejercerlas con competencia.

Es en este sentido en el que hay que valorar que el Gobierno de Torra se pase el día a la greña con el Gobierno de España –auténtica seña de identidad del nacionalismo- no para reivindicar tal o cual política, sino simplemente para reivindicar la titularidad de la competencia, porque por el simple hecho de ser independentistas, lo hubieran hecho mejor. Para ellos es evidente que en una Catalunya independiente habrían menos fallecidos y menos contagiados, no porque se hubieran hecho mejores políticas, sino porque serían sus políticas independentistas, que por definición deben ser superiores.

Siguen explicando lo que habrían hecho ellos quince días antes, cuando por cierto, teniendo las competencias no lo hicieron, en vez de explicar qué van a hacer quince días después para lo que ahora sí tienen competencias.

Y hoy lo que nos debe preocupar es como abordamos el futuro inmediato recuperando las políticas sanitarias que, durante los años de crecimiento, no quisieron recuperar o como fortalecemos las políticas industriales, turísticas y comerciales para intentar recuperar al menos, parte del terreno perdido.

Mejor política social, impulso de la economía y menos proceso independentista, deberían ser los principios básicos que guiaran cualquier foro, mesa o acuerdos entre partidos para dar respuestas a los problemas que acuciarán nuestra sociedad una vez superada la emergencia sanitaria. Pero mucho nos tememos que no vaya a ser así, ya que la naturaleza del nacionalismo consiste en aprovechar las debilidades en su propio beneficio, y ellos, más que los problemas de la sociedad catalana, ven oportunidades para conseguir sus objetivos.

Conviene recordar la fábula de la rana y el escorpión, en la que cuando la rana ayuda al escorpión a cruzar el rio y se hunden juntos por la picada del escorpión, este responde: “es mi naturaleza”.

El debate no debe ser sobre la cantidad de competencias que tienen unas u otras administraciones, sino cuan competentes somos ejerciéndolas.

Llei de mesures 2020: treva fiscal!

Pujen impostos al turisme, a la electricitat, a les telecomunicacions, l’IRPF, successions, begudes ensucrades, ….

Pujen tots els impostos? No, baixen les donacions, pels independentistes beneficiaris de les donacions de la caixa de resistència!!!

Pressupostos 2020: més política social, impuls de l’economia i menys procés

Debat en ple confinament dels pressupostos 2020, ja desfasats.

El panorama és desolador, i si els pressupostos no donaven respostes a la situació inicial, en la d’avui encara menys.

Els pressupostos s’haurien d’orientar a més política social, impulsar la economia i menys procés.

És fals que els pressupostos permetin gastar 3.000 milions més que el 2017, per què ja el 2019, amb pròrroga, en van gastar 3.600 més.

Rèplica: